A ti nombres cadáveres musicales cenizas.
Gritome
en vértice, como si planeara
con
la voz en volandas
desde
lo alto del círculo
a ti
pálidos rostros enmudezcan.
Ese
lenguaje acudiría para teñir mi lengua
- sin
preámbulos la tregua de la marginación -,
y
todo fuera engaño como nexos inútiles,
como
perfil de marihuana en el tejido de mi falda.
Me
dotaran fonemas de sentido
si
hubiera muerto el ácido mutante sobre la piel
y si
la tinta susceptible se hiriera en cráteres y desierto
también
yo moriría.